Al
entrar me quite los zapatos siguiendo la costumbre japonesa y a continuación
tenían una fuente de agua similar a las que colocan en las entradas de
los templos para lavarse las
manos, un símbolo de purificación.
Después de los saludos de rigor (inclinándose), recibí una breve
explicación sobre el significado y los pasos a seguir.
A continuación nos sentamos en el tatami (suelo) y la anfitriona
se sentó en el centro al lado de un fogón donde se prepararía el té.
La
ceremonia consiste en lo siguiente: la anfitriona prepara el té siguiendo
los pasos estipulados al pie de la letra, usa una tetera especial, quema
el incienso más caro que puede adquirir, el aroma es exquisito, muestra
los utensilios que usara y lo mueve todo en silencio y con rituales.
Mientras tanto los participantes meditan, piensan en lo que quieran
pero la idea es observar todo a tu alrededor y concentrarte en lo que la
anfitriona esta haciendo, sumergirte en todo lo que esta pasando a tu
alrededor, todo lo demás queda atrás, los temores, los enojos, las preocupaciones,
estas viviendo a plenitud el momento. Te concentras en apreciar la belleza sutil de todo lo que te
rodea, observas a todos los participantes, sientes el aire que respiras y
poco a poco te relajas profundamente.
Cuando
el té esta listo la anfitriona pasa la taza (estilo mate argentino una
misma taza para todos). Antes
de tomar hay que observar la taza, admirar su forma, colores y
decoraciones, generalmente estas tazas (en realidad es un tazón) son muy
caras porque son hechas a mano y consideradas obras de arte.
Al terminar de observar la taza tomas un sorbo, la bebida no es
agradable es casi una pasta, pero eso es lo de menos.
Después limpias la sección de donde tomaste para pasarlo a la
siguiente persona.
Cuando
el ritual acaba puedes disfrutar de té verdadero y dulces japoneses.
La ceremonia del te es la personificación de la filosofía
tradicional japonesa. Vive el
momento, aprecia tus alrededores, encuentra belleza, sé feliz en este
momento porque nunca volverá es único y te pertenece ahora.
Una vez que se vaya nunca regresara.
Para
mi la ceremonia del te fue una experiencia especial de la cual participo cada
vez que puedo. Muchas de mis
amigas japonesas nunca la han experimentado la ven como cosa del pasado o
para intelectuales. Muchos jóvenes
japoneses como lo dice mi amiga Kumiko han perdido el alma del Japón.
La ceremonia del te es momentánea pero su enseñanza
es eterna. Cada momento de
nuestra vida es especial y nunca volverá, somos nosotros quienes
decidimos como vivirlo. ¿cómo
estas viviendo cada momento de tu vida? ¿es como tu quieres?
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